DE LA TERAPIA INFANTIL A LA TERAPIA FAMILIAR

DE PSICOTERAPIA INFANTIL A TERAPIA FAMILIAR-INDIVIDUAL

Dicen que la psicoterapia más productiva puede ser la que se realiza con los niños, es un marco lleno de expectativas y participantes en la que no vamos a trabajar solo con infantes sino con un cúmulo de emociones del exterior y del propio paciente que nos lleva a conocer la historia de vida de muchos protagonistas, siendo los principales puntos para resolver: Los padres y su entorno en la escuela.

En la psicoterapia infantil conocemos lo que se llama Triada psicoterapéutica, que no es más que la relación y acción que existe entre, el usuario/paciente, los padres de familia o tutores y el psicoterapeuta. Es aquí donde surge lo que llamamos alianza terapéutica ese punto de encuentro entre el consultante/paciente y el psicoterapeuta.

Es un vínculo único que se establece en la terapia y sobre el que se basa la confianza y el entendimiento necesarios para abordar el proceso de cambio en el que el paciente se halla inmerso. Esta es tan importante que parte del éxito y los avances dependerá de lo fuerte que se construya, aunque las técnicas, los conocimientos y la empatía del psicoterapeuta serán importantes, la alianza construye lo que paso a paso se trabajará.

Para que la alianza terapéutica sea buena, tanto el terapeuta como el paciente deben aunar sus experiencias y conocimientos, ser capaces de adoptar distintos puntos de vista, entenderlos y aceptarlos, además de estar predispuestos al cambio.

Ambos deben de aceptar que en la vida lo más común no siempre es lo más saludable y que ser diferente puede ser la mejor opción. Pero esta dinámica que se describe sobre la predisposición al cambio no será del todo aceptada o trabajada por los niños, es algo que realmente recae en los padres, que serán los responsables de mantener parte de la alianza para que el psicoterapeuta pueda trabajar con el paciente.

Recordando que en la TBO (Terapia Basada en Objetivos) la responsabilidad del éxito en terapia es de 70% paciente-tutor y el 30% el psicoterapeuta, los padres de familia toman un rol importante ya que durante las sesiones vamos conociendo lo esencial que es el verse involucrados en las actividades terapéuticas, siempre pensando en la estabilidad y avance del paciente, dejando a un lado sus intereses como padres y buscando que el paciente tenga cambios significativos.

Mucho se habla sobre la responsabilidad de los padres en la terapia infantil, algunos dicen que un alto porcentaje de los motivos por los que asisten a consulta recae en ellos y no en los niños, la realidad es que sabemos que el núcleo y ambiente de la familia es parte primordial en el desarrollo y crecimiento de los niños y es ahí donde se forjan los comportamientos y formas de ser en los distintos espacios.

En muchas ocasiones los pacientes (niños) en sus objetivos se marcan dificultades o necesidades en el hogar, pero también en otros espacios como el colegio, y cuando avanzamos en las sesiones nos damos cuenta de que la evolución de forma positiva se da precisamente en esos otros espacios y no en el hogar, entonces podemos decir que los padres en ocasiones no se comprometen o definitivamente no cumplen con las acciones que se manejaron en el consultorio, las actividades que se dejan para trabajar y en ocasiones hasta mienten cuando el especialista pregunta si se han cumplido todas las dinámicas y cambios que se necesitan hacer.

La relación entre paciente/psicoterapeuta/padres está muy ligada ya que sabemos que los avances o retrocesos en los niños son parte fundamental de lo que cambiará también en casa y en la relación con padres y todo su núcleo, la terapia infantil se convierte en un claro efecto domino positivo o negativo en la familia, ya que si encontramos cambios significativos en los niños automáticamente todo el núcleo tendrá modificará algún punto importante.

Estos cambios hacen que el psicoterapeuta tenga que interactuar y trabajar de la mano de los padres durante todas las sesiones y con esto seguir la misma línea que nos llevara a mejores resultados y convertirá la terapia infantil en una sana terapia familiar.






Fuente: LIBRO: Terapia Basada en Objetivos